La Policía de Lyon descubrió la participación de un ciudadano georgiano en unos 80 robos en la ciudad de Lyon, Francia, por las huellas de su oído, informa AFP.


El ladrón de guante blanco de 26 años de edad fue detenido en febrero de este año en la escena de un crimen. La investigación posterior ha revelado que el hombre realizó unos 80 robos similares más en los campus universitarios ubicados en el centro de Lyon. El delincuente dejó las huellas de su oído en las escenas del crimen, al apoyar su cara en la puerta de la entrada para escuchar si había alguien dentro.


Probablemente el ladrón ignoraba que las huellas de oídos, al igual que las huellas dactilares, son únicas, así que relacionar al ladrón con los robos no le costó mucho trabajo a la policía.