cuevaLas cuevas ubicadas en los farallones del parque Mirador Sur, en el Distrito Nacional, han sido convertidas en refugios de bandas de delincuentes que salen en medio de la oscuridad de la noche a cometer atracos, asaltos y  robos en  sectores aledaños y  contra quienes circulan a pie o en motocicletas por  la zona.


El clúster de juntas de vecinos de los sectores ubicados a los largo de la avenida Cayetano Germosén señala que próximo al kilómetro 8 hay 20 residentencias y  en al menos 16 han entrado los delincuentes. En la zona no queda un letrero ni tarja, hasta la que estaba a dos metros del Plan Piloto de la República de Ecuador, de bronce, se la llevaron. También los letreros de la iglesia evangélica, que se encuentra en la esquina con la Italia.


Evelyn Plácido Almonte, presidenta del clúster de juntas de vecinos, dijo que en los kilómetros, donde están el 8 y la escalera 5 del Mirador, hay unas bandas tan fuertes que ni los topos entran. Ellas asaltan y penetran a los residenciales y se matan en peleas rivales, sin que nadie acuda en auxilio de las familias. “Yo estoy pensando largarme seriamente de este país, en mi pedazo de calle, en Atala, de 20 casas han robado 16, una banda de noche y en las otras asaltos con unos motorizados. Oye, esto es un estrés constante”, expresa  Plácido Almonte llena de impotencia.