lagoTrescientos cincuenta mil tareas cultivadas de diversos productos agrícolas han resultado inundadas por la crecida del lago Enriquillo, mientras que 535 familias de Boca de Cachón, de Jimaní, necesitan ser reubicadas ante la amenaza del acuífero de penetrar a sus viviendas. Así lo denunció el obispo de la diócesis de esta ciudad, Rafael Leonidas Felipe Núñez, quien fue informado de la situación tras sostener un encuentro con los miembros del comité que le da seguimiento a la situación del lago y a los afectados.


“Trescientos cincuenta mil  tareas de terrenos cultivados, han sido inundadas y una gran cantidad de familias que han quedado sin el sustento, ya que sus conucos ya no los pueden trabajar  por mucho tiempo, debido ha que esas tierras ya están salinizadas”, precisó. El religioso indicó que árboles frutales, muchas matas de cocos, aguacates, mangos y otros han quedado eliminados, ya que las mismas se han secado.


“En Boca de Cachón de Jimaní, 335, necesitan ser reubicadas porque el lago sigue avanzando hacia esa comunidad, y que no pueden seguir viviendo allá”, manifestó. Felipe Núñez indicó que el lago Enriquillo ha ocupado parte de la carretera que une a las localidades del Limón y Las Baitoas, de Duvergé”.


“Obras Públicas ha ido rellenando más de medio kilómetro donde hay agua en ambos lados de la vía, y el lago Enriquillo golpea las paredes del muro que se ha ido construyendo en esa zona”, precisó. El religioso dijo que en la actualidad se trabaja en el desvió de la carretera por la parte más alta de Jimaní.


Manifestó que entre Boca de Cachón y Bartolomé el acuífero ha inundado la carretera, donde se hacen rellenos, pero con frecuencia tienen que ser renovados para que los vehículos puedan pasar sin problema. “La situación que se vive por ese lugar es muy grave”, dijo tras el encuentro donde participaron delegaciones de las comunidades de Independencia. El prelado católico dijo   que los trabajos que se realizan son lentos, “por lo que las personas que viven en ese lugar quieren más agilidad, más disponibilidad, mayor rapidez de los trabajos, ya que la amenaza es fuerte”.