naveUna nave rusa con 45 ratones y 15 lagartos a bordo, junto a otros pequeños animales, regresó el domingo de una misión de un mes en órbita con información que los científicos esperan abra camino a un vuelo habitado a Marte.


El centro de control ruso indicó que la nave espacial Bion-M aterrizó suavemente con la ayuda de un sistema de paracaídas especial en la región de Oremburgo, a unos 1.200 km al sureste de Moscú.


“Todos los lagartos están vivos. Hemos recuperado [vivos] la mitad de los ratones. Desgraciadamente perdimos a todos los jerbos a causa de un problema técnico”, explicó. La nave también transportaba huevos de peces, microorganismos, semillas y plantas, para estudiar igualmente los efectos de la ingravidez sobre su evolución.