pandillerosLíderes de las sangrientas pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Mara 18 (M-18) de Honduras pidieron ayer perdón a los hondureños por sus crímenes y se manifestaron abiertos a una tregua para poner fin al terror que siembran en las barriadas de las principales ciudades.


Cabecillas de ambas pandillas comparecieron por separado ante la prensa en el Centro Penal de San Pedro Sula, segunda ciudad de Honduras, con la presencia de los mediadores, el obispo de la ciudad, Rómulo Emiliani, y el representante de la Organización de Estados Americanos (OEA), Adam Blackwell.


“Queremos ante Dios pedir perdón a la sociedad si en algún momento hicimos daños, pedir perdón también a nuestras autoridades (…) lo que queremos es trabajar, lo que queremos es paz con Dios, paz con nuestra sociedad y las autoridades”, afirmó uno de los miembros de la MS-13, que se identificó como “Marcos”.