obamaLa desafiante frase sentó, sin embargo, el tono para los otros dos escándalos que enfrenta Obama: el acoso impositivo a través de la AFIP versión local que padecieron el ultraderechista Tea Party y otros miembros de la oposición y el encubrimiento sobre lo que ocurrió durante el atentado contra el consulado de Estados Unidos en Bengasi, Libia, el 11 de setiembre de 2012.


Ocurre que después de una semana en la que le llovieron críticas no sólo de la oposición, sino también de su propio partido debido al mal manejo de los tres temas, Obama decidió ayer lanzar su contraataque.


“Las filtraciones sobre temas de seguridad pueden poner en peligro a hombres y mujeres en uniforme que enviamos al campo de batalla. Pueden poner en riesgo a alguno de nuestros oficiales de inteligencia que están en situaciones peligrosas”, insistió Obama. “No me disculpo y no creo que el pueblo estadounidense espere que como comandante en jefe no me preocupe por la información que pueda poner en peligro sus misiones o ponga en peligro sus vidas”, aclaró en una de sus frases más polémicas.