hnosLa llamada desesperada de auxilio de Amanda Berry, una joven estadounidense que fue secuestrada en 2003 y a la que rescataron este lunes junto a otras dos mujeres y una niña en Cleveland, Estados Unidos, puso fin a una década de preguntas, pero abrió la puerta a otras muchas aún sin responder.


Entre ellas cómo es posible que Berry, su hija nacida en cautiverio y otras dos jóvenes secuestradas en incidentes separados -Michelle Knight y Gina DeJesus- permanecieran encerradas durante diez años sin levantar sospechas.


También hay muchas dudas acerca de los detenidos: tres hermanos de origen puertorriqueño que al parecer retuvieron a las chicas en una casa de Cleveland cercana al lugar donde habían sido vistas por última vez. Por el momento, la atención se ha centrado en Ariel Castro, un hombre de 52 años propietario de la vivienda donde estaban retenidas las mujeres, que fue arrestado junto a sus hermanos Pedro, de 54 años, y Onil, de 50, según informó la policía local.