La empresa IBM ha creado el cortometraje más pequeño del mundo. A la vieja forma de crear imágenes en movimiento a través de fotogramas, han logrado capturar átomos recreando el efecto de un niño jugando con una pelota, bailando y saltando en un trampolín.


La película se titula “A Boy and his Atom” (Un niño y su átomo) y se logró filmar con un microscopio de escaneo que aumenta la imagen en 100 millones de veces. De ese modo se pudo registrar átomos cuyo diámetro y masa solo llegan a la billonésima parte de un metro y la cuatrillonésima parte de un gramo.


Para formar las imágenes de los 242 fotogramas que componen los cuadros de la película, los científicos atrajeron físicamente moléculas de monóxido de carbono con una aguja superfina y las arrastraron hacia la ubicación deseada. Cabe resaltar, que este experimento, no es solo un divertimento científico, sino que es considerado como un avance muy importante para la implementación de una futura computación cuántica.