kfcEl último grito culinario en Gaza es el grasiento pollo frito del gigante estadounidense Kentucky Fried Chicken (KFC). Pero en la malherida franja palestina el manjar es todo menos rápido: Se cocina en los fogones de una franquicia egipcia cercana a la frontera y su peculiar envío a domicilio necesita alrededor de cuatro horas. La carrera en taxi, el periplo por uno de los cientos de túneles de contrabando y el reparto puerta a puerta tienen la culpa.


“Surgió por casualidad. Una vez nos apetecía comer pollo del Kentucky y lo pedimos al restaurante de Al Arish (una ciudad egipcia a 35 kilómetros de Gaza). Luego llevamos el pedido por los túneles hasta nuestra empresa”, cuenta a ELMUNDO.es Abu Yehia Rafat, director de la empresa de mensajería Yamama (Paloma, en árabe) que desde hace un mes ha revolucionado la oferta de comida basura de la franja. “Desde entonces muchas familias nos encargan pollo. Ahora tenemos de 40 a 50 pedidos diarios”, reconoce Abu Yehia, entusiasmado con la primera llamada de un medio de comunicación español.