arrozArrozales diezmados y frecuentes abortos en distintos animales es el nuevo fracaso al que se enfrentan los productores agrícolas del las poblaciones del Bajo Yuna, donde las plantaciones están muriendo pese a ser irrigadas con suficiente agua y recibir el cuidado apropiado para ese cultivo.


Las causas que han motivado la aniquilación de los cultivos son investigadas por la Federación Agrícola, Lázaro Durán, de Ceiba de Los Pájaros, quienes de antemano presumen que se debe a la contaminación de las aguas del Yuna, generada por la explotación de la mina de oro de Pueblo Viejo, Cotuí, por la empresa Barrick Gold.


“El río Yuna, que se alimenta de los ríos de la parte alta, sirve de regadío a la plantación de arroz; entonces esos cultivos, así como reciben agua, la devuelven al río contaminada, donde han desaparecido especies y hay gente que pese a saberlo siguen bañándose allí, lo que produce enfermedades de la piel”, afirma el sacerdote.