chupeteLos niños pequeños parecen ser menos propensos a tener asma y si sus padres «limpian» el chupete sucio con su propia boca. Sin embargo, aunque los resultados de este estudio que se publica en Pediatrics no prueban que esta «innovadora» técnica de limpieza proteja a los niños frente el asma, los eccemas u otras alergias, los investigadores creen que es posible que la transmisión de microbios de la boca de los padres a bebé pueda ayudar a aumentar la diversidad bacteriana del sistema digestivo del niño pequeño y así mejorar su la inmunidad.


Se sabe que este tipo de bacterias son importantes para el desarrollo. Por ejemplo, los niños nacidos a través de un parto vaginal han estado más expuestos a las bacterias de sus madres y estos se ha relacionado con un menor número de alergias en la infancia. Sin embargo, hasta ahora nadie había estudiado la transferencia de bacterias a través de chupetes.


Para el nuevo estudio, los investigadores reclutaron a una grupo de mujeres embarazadas en un hospital sueco y las siguieron, junto a sus hijos, durante más de tres años. Los 184 niños del estudio eran particularmente propensos a las alergias: el 80% tenía al menos un padre alérgico.


Cuando los bebés tenían seis meses de edad, 65 padres reconocieron que limpiaban el chupete de sus hijos, cuando este se caía o estaba sucio, chupándolo ellos. La mayoría de los padres dijeron que lavaban los chupetes con agua del grifo.