ARMAS en poder de ciudadanosEl Ministerio de Interior y Policía tiene registradas unas 208,644 armas de fuego, estando el 57.53 por ciento en el Distrito Nacional y las provincias Santo Domingo, Santiago de los Caballeros, La Altagracia y San Cristóbal, precisamente las cinco demarcaciones territoriales que concentran la mayor cantidad de habitantes y homicidios en el país.


Las pistolas son el arma más común entre los dominicanos que tienen sus permisos de porte y tenencia (159,238), seguidas por los revólveres que ocupan el segundo lugar con 24,778. La lista la concluyen 23,743 escopetas, 879 rifles y seis fusiles.


De acuerdo al informe del Departamento de Control de Armas de Fuego del Ministerio de Interior y Policía, fechado al 21 de marzo del presente año, La Vega con 4.67 y Puerto Plata 3.08 por ciento del total de las armas, resaltan en la tabla entre las de mayor tenencias. Este informe, sin embargo, no registra la cantidad, ni tiene estimada, la cifra de armas ilegales en las calles dominicanas, aunque previamente el ministro José Ramón Fadul informó sobre operativos sorpresas en todo el territorio nacional para confiscar armas sin los permisos correspondientes.


Puntos violentos


El Ministerio también dio a conocer a este diario las cinco provincias con mayor nivel de homicidios. La lista la encabeza la provincia Santo Domingo, la mayor en cuanto a población y territorio del país, con 778 en el año 2011 y con 651 en el pasado 2012, ambos periodos registrando una tasa de 34.2 y 28.6, respectivamente. La capital dominicana ocupa el segundo lugar con 325 en 2011 y 257 en 2012, con tasas respectivas de 28.5 y 22.5. Además, la institución ofreció sus totales de muertes violentas para los dos años antes mencionados, marcando en 2011 unas 2,517, mientras que en 2012 otras 2,258. Estos representan una reducción de 10.3% en el periodo estudiado.


Al respecto, según datos ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en su informe anual “República Dominicana en cifras, 2012”, solo por homicidios en 2011 se registraron 2,516 decesos. La mayoría de estos (1,516) por armas de fuego, mientras que 628 fueron por armas blancas y 218 por “Objeto contundente”. Estos últimos datos están basados en los registros administrativos de la Oficina de Estadística y Cartografía de la Policía Nacional.


Aquí los datos que reflejan el total de homicidios se han incrementado desde el año 2007 hasta 2011, aumentando desde 2,092 en el primer año de estudio hasta 2,516 al finalizar el periodo. Entre los homicidios, usando armas de fuego, los grupos de edades más comunes son los jóvenes, de 20-24, luego de 25-29 años y de 30-34 años, de acuerdo a las estadísticas más recientes.


EL CARDENAL CONFÍA EN ÉXITO DEL PROGRAMA


Resalta acciones del presidente


El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez dijo ayer que tiene toda la fe de que el programa de seguridad ciudadana lanzado recientemente por el presidente Danilo Medina tendrá un gran éxito, a la vez que consideró que la sociedad dominicana debe ser involucrada en el mismo. “El presidente Medina es una persona bien intencionada que ha demostrado una gran sencillez en su forma de actuar y parece que ha dado señales de que tiene el propósito de hacer un buen gobierno. Y eso de la seguridad para mí es un punto fundamental, porque la seguridad ciudadana indudablemente preocupa a mucha gente”, sostuvo el prelado.


López Rodríguez se refirió al tema de seguridad publicado ayer por el Listín Diario. Respecto a las declaraciones de Participación Ciudadana, en el sentido de que el presidente Danilo Medina no ha cumplido con el protocolo que firmó por la transparencia y institucionalidad, López Rodríguez dijo que sería bueno que Participación Ciudadana demuestre qué están haciendo ellos. “Yo creo que es muy fácil criticar. El Presidente no es un mago, yo creo que aquí hay muchas cosas que arreglar y obviamente ya ha demostrado suficientemente bien su estilo de gobernar”, dijo López Rodríguez. El Cardenal considera que el presidente Medina está haciendo un esfuerzo sobrehumano por apartarse de otras prácticas, impregnando su propio estilo de gobernar, lo que considera le debe ser reconocido al jefe de Estado.


Fuente: listindiario