plantaEl agotamiento de la vida útil de la planta de tratamiento comienza ocasionar que las materiales fecales salgan por las tuberías, mientras una parte de los excrementos termina en el río Moca.Esta situación comienza a preocupar a la comunidad mocana, debido a que la falta de mantenimiento está causando altos niveles de contaminación de las cañadas y principales afluentes.


La planta, en total descuido, fue construida en 1977 y hace 15 años que agotó su utilidad, sin embargo la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Moca (Coramoca) sigue depositando las heces fecales.  El alcalde del municipio de Moca, Remberto Cruz, cree que se hace necesario, al menos, la construcción de dos plantas de tratamiento, una en la parte alta y otra en la parte baja del municipio.


Denunció que todos los ríos y cañadas de ese municipio están contaminados, debido a que las aguas cloacales van a parar a esos afluentes. “Lo que esperamos es que el Gobierno Central asuma y tenga la voluntad política suficiente para que se materialice esta importante obra”, apuntó el funcionario edilicio.


Preocupación


Comunidades como Los López, La Saona, La Española y el barrio Puerto Rico descargan los excrementos al río Moca, lo cual genera preocupación en la población. “Las tuberías son tan finas que cuando se rompen, vemos como el excremento sale a las calles y el hedor es tan grande que tenemos que mudarnos”, expresó Gregorio Tejada, residente detrás de la zona franca de Moca. Desde el año 2005 Coramoca viene gestionando un préstamo con un banco de Noruega para la construcción de la planta de tratamiento y aunque fue aprobado, solo falta que sea ratificado en el Congreso Nacional. La inversión total sería de 35 millones de euros.


Mocanos esperan que el Gobierno asuma obra


En el pliego de demanda que siempre surge de esta comunidad mocana, la construcción de la planta de tratamiento figura entre las prioridades de los moradores. En algunos barrios se han producido brotes diarreicos, debido a la contaminación. Para no permitir que perima el préstamo aprobado, cada cierto tiempo es ratificado, aunque sin  materializarse.