No Se Puede Improvisar

un tipoLa experiencia es un elemento vital cuando se van a tomar decisiones importantes. Echarla de lado en momentos claves, ha sido uno de los grandes errores históricos que cometen individuos y hasta sociedades supuestamente bien organizadas y planificadas. Abandonar lo seguro para incursionar en lo hasta cierto punto desconocido, es un juego bastante delicado que puede salir bastante costoso.


Ese podría ser el caso de Robinson Canó, quien al parecer por presiones de su misma organización, los Yanquis de Nueva York, abandonó a su agente Scott Boras en el momento clave de su carrera, en un tema fundamental como el ecónomico.


Que nadie se lleve a engaños, Boras es el mejor negociador que han tenido las Grandes Ligas en toda su historia. Esa condición le ha ganado, como es lógico, la antipatía de todos los equipos de Grandes Ligas.


Boras es un genio en cómo sacar el máximo provecho económico a favor de los jugadores que representa, y, como es lógico, mejores dividendos. Por eso, resulta sorprendente que Canó lo despidiera para poner su futuro contrato con los Yanquis, en manos de un improvisado. ¡Bueenoo!