inmigrantesA pesar de lo desesperados que están los estadounidenses desempleados por encontrar trabajo, aún hay algunos puestos disponibles a los que muchos nunca se postularían porque son considerados demasiado sucios, muy exigentes o simplemente desagradables.


Pero los empleadores que pasan apuros para hallar a alguien que los quiera hacer -lavar trastes, limpiar hoteles, cuidar ancianos- pronto podrían obtener ayuda ahora que los grupos empresariales y los sindicatos han llegado a un acuerdo sobre un plan que permitiría el ingreso de miles de trabajadores extranjeros de baja capacitación a la fuerza laboral.


El acuerdo, que aún requiere la aprobación final de los legisladores, es uno de los últimos obstáculos importantes para completar este año una reestructuración de las leyes que regulan la inmigración, una de las principales prioridades del presidente Barack Obama, según publica AP. Se espera que forme parte de una medida más amplia que regularizaría el estatus de 11 millones de inmigrantes no autorizados a estar en Estados Unidos que llegaron al país sin tener permiso para ello o se quedaron una vez que sus visas de turista expiraron.


El programa de visas W admitiría a 20 mil trabajadores de baja capacitación


El nuevo programa, llamado visa “W”, es crucial para compañías como Medicalodges Inc., una empresa de Kansas que desea trabajadores extranjeros para que le ayuden a operar su cadena de asilos de ancianos e instalaciones donde se proporcionan servicios para el hogar a adultos mayores y a personas con discapacidades. “Hemos ofrecido bonos a las personas que firmen contratos, hemos colocado mesas de promoción en tiendas de comestibles, enviado correo directo, difundido las vacantes en internet, incluso en lavanderías públicas, y aún es insuficiente para llenar los puestos”, dijo Fred Benjamin, director de operaciones para la compañía con presencia en Kansas, Misurí y Oklahoma.


“Es difícil hacerse cargo de personas que padecen el mal de Alzheimer y demencia senil, las cuales pueden golpear a alguien o gritarle a la gente, tener incontinencia, dificultades para meterse o salir de la cama, o requerir ayuda para alimentarse”, señaló. “Pero creemos que hay muchas personas de otros países que aceptarían estos empleos de muy buena gana”. El salario promedio para los asistentes de enfermería es de 9.50 dólares la hora, mientras que los técnicos en enfermería general que cuentan con al menos dos años de entrenamiento universitario pueden ganar aproximadamente 16.50 dólares la hora.


Pero la compañía dice que tiene poco margen para incrementar los salarios con el fin de atraer a trabajadores, ya que la mayoría de los pacientes a los que cuidan reciben pagos fijos de los servicios gubernamentales Medicaid o Medicare, el primero para el apoyo de las personas de escasos recursos y el segundo destinado a los ancianos. El nuevo programa de visas W admitiría a 20,000 trabajadores de baja capacitación a partir de 2015 y podría aumentar gradualmente a un tope de 200,000 después de cinco años. La cantidad de visas fluctuaría, dependiendo de las tasas de desempleo, la apertura de puestos de trabajo, la demanda por parte de los empleadores y otros datos.


Llenaría un hueco en la ley actual, que no le da a los empleadores una forma adecuada de traer a ese tipo de trabajadores para puestos que se desempeñan todo el año. El actual programa de visas H-2B para trabajadores no agrícolas de bajos salarios tiene un tope de 66,000 al año y sólo se aplica para empleos de temporada o por un tiempo limitado.