trenLas autoridades canadienses anunciaron este lunes que habían abortado un ataque terrorista contra el ferrocarril que une Toronto y Nueva York. La policía detuvo a dos sospechosos vinculados a Al Qaeda en Montreal y Toronto y señaló que la trama no presentaba “un peligro inminente” para la población.


Los detenidos son Raed Jaser (35 años) y Chiheb Esseghaier (30). El primero fue arrestado en Toronto y el segundo en Montreal. Las autoridades afirmaron que ambos sospechosos tenían “la intención y la capacidad” de llevar a cabo el ataque terrorista. Hoy serán acusados formalmente de “conspirar para asesinar en colaboración con un grupo terrorista”.


La policía canadiense subrayó que los arrestos no guardan ninguna relación con el atentado de Boston, cuyos presuntos autores son los hermanos Tamerlan y Dzhojar Tsarnaev. Los detenidos en Montreal y Toronto no son canadienses y recibían “directrices de elementos iraníes de Al Qaeda”, según afirmó ayer la comisaria Jennifer Strachan, responsable de la operación. “Estos dos individuos dieron pasos y llevaron a cabo actividades para iniciar un ataque terroristas”, explicó este lunes Strachan al anunciar los arrestos durante un encuentro con los medios de comunicación.


Las autoridades canadienses desvelaron que la investigación arrancó en agosto del año pasado y contó con la ayuda del FBI. La policía no aclaró si los arrestados se habían hecho ya con explosivos. Tampoco si su intención era colocar los artefactos en las vías o cargarlos como equipaje en los vagones del convoy. “Si esta trama se hubiera llevado a cabo, personas inocentes habrían sido heridas y asesinadas”, dijo en Toronto el agente de la Policía Montada James Malizia.
Antecedentes


No es la primera vez que Canadá aborta un ataque terrorista. En el verano de 2006, las autoridades arrestaron en Ontario a 18 personas de las cuales 11 fueron condenadas por planear varios atentados contra varios edificios del país. Los sospechosos se proponían volar la Torre de la Paz y el edificio de la Bolsa de Toronto. Pero nunca llegaron a ejecutar ninguno de sus planes porque antes fueron arrestados por las fuerzas de seguridad. Entonces el detonante del arresto fue la compra de tres toneladas de fertilizante que los terroristas querían colocar en camiones bomba y que la policía sustituyó por productos inofensivos.


Cuatro de los terroristas arrestados entonces cumplen condenas que oscilan entre los 18 años en prisión y la cadena perpetua. A los otros siete les correspondieron condenas de menos de siete años de cárcel. En agosto de 2010, tres ciudadanos canadienses fueron arrestados por sus actividades terroristas y aún permanecen a la espera de ser juzgados por un tribunal. Un islamista canadiense de London (Ontario) murió este año durante el asalto de Al Qaeda a una refinería argelina. Las autoridades confirmaron ayer que el islamista no tenía ninguna relación con las dos personas arrestadas ayer.


Raed Jaser fue detenido en la ciudad de Toronto. Su cómplice Chiheb Esseghaier es un tunecino que se graduó en su país hace seis años como biólogo y ejerció luego como investigador en la Universidad de Sherbrooke (Canadá). Desde noviembre de 2010 trabajaba como investigador en un laboratorio del Institut National de la Recherche Scientifique (INRS) de Montreal. Según su perfil en LinkedIn, había empezado a preparar una tesis sobre el desarrollo de sensores biológicos.


Los arrestos de ayer se producen cuando el Gobierno canadiense intenta endurecer la legislación antiterrorista. “Los arrestos de hoy demuestran que el terrorismo sigue siendo una amenaza real para Canadá”, afirmó este lunes en Ottawa el ministro de Interior Vic Toews. “Canadá no tolerará la actividad terrorista y no será un lugar seguro para los terroristas ni para aquéllos que apoyan sus actividades”.