EscuelaEn condiciones infrahumanas reciben la enseñanza estudiantes de la Escuela María Carol, de Boca Chica. Esta familia estudiantil dice estar a la espera de que se les entregue un nuevo centro educativo que está en proceso de construcción, para así mejorar las condiciones y el nivel de aprendizaje de estos niños. En una pequeña casita construida de zinc, los cuales están destruidos, al igual que el piso y unas pocas butacas rotas, es la manera en que 247 niños y niñas se ven obligados a aprender.


Cada vez que llueve en esta zona las clases deben ser suspendidas, debido a que el agua cae dentro y escampa afuera. La mayoría de estos niños son de familia de escasos recursos, en otras ocasiones recibían el desayuno escolar, pero se quejan de que sin explicación alguna los encargados de suministrar esta merienda se la anularon.


Anteriormente, esta escuela estaba ubicada a unos pocos metros de donde funciona actualmente, pero fueron desalojados para construirles un mejor centro educativo. Desde hace ochos meses en este lugar se comenzó a construir la nueva escuela para los estudiantes, pero desde hace tres meses los trabajos fueron paralizados. Esta escuela solo dispone de dos empleados fijos, una profesora y una conserje.


Aura González, lleva 26 años como colaboradora de este centro y explica que nunca ha recibido pago de incentivo, pero aun así educa a sus estudiantes con amor. Esperan que las autoridades educativas continúen las labores de construcción para que los alumnos puedan iniciar el próximo año escolar en un lugar digno y apropiado.