tamboril Tamboril.- La deforestación comienza a causar graves daños ecológicos en la cordillera Septentrional con la tala indiscriminada y quema de árboles para obtener carbón.En las comunidades del Toro y Carlos Díaz, en el municipio de Tamboril, el corte de árboles se ha vuelto común, según denunciaron representantes de organizaciones comunitarias. Los desmontes son causados por dominicanos y algunos haitianos para, en su lugar, fabricar hornos y extraer carbón vegetal.


Francisco Melitón, residente en Loma del Toro, justifica los desmontes debido a la situación económica por la que atraviesan en esas comunidades. “Los más pobres en esta zona tienen que hacer de todo para comprar una libra de arroz. Aquí estamos lejos de todo menos de Dios”, apunta Melitón. Los parajes más afectados por los desmontes  de árboles son El Samo, Saladillo, División de los 21, La Sierrita, Manga Larga, La Soledad, Calada Honda, La Piedra y El Limón, todos pertenecientes a la sección Arroyo del Toro.


Pocas alternativas


Los niveles de pobreza en esas comunidades son tales que en pleno siglo XXI, en su mayoría, carecen de servicio eléctrico, por lo que una gran parte se alumbra con las lámparas y otros con paneles solares, que apenas les alcanza para una bombillita. Ante la falta de supervisión de las autoridades crece la tala de árboles para el conuquismo y la quema para carbón. La denuncia sobre la situación que se da en estas zonas montañosas fue hecha por el periodista Nicolás Santos, quien refiere que el carbón que se obtiene de la quema de árboles se ha convertido en un lucrativo negocio para bandas organizadas que rivalizan por su distribución y comercio. “En el comercio del carbón participan varios intermediarios, desde el dominicano que contrata a los haitianos para que construyan los hornos, hasta los haitianos que compran y luego revenden el producto en su país”, destacó Santos.


Diversos sectores reclaman una mayor intervención del Ministerio de Medio Ambiente. Actualmente, el precio de un saco de carbón es de RD$1,000, pero se puede vender hasta por RD$1,500 en la vecina nación de Haití. El alcalde pedáneo de Arroyo del Toro, Manuel Rodríguez, dijo a elCaribe que tras varias denuncias decidieron actuar, aunque por el momento no han detenido a ninguna persona. “No es verdad que sean haitianos los que depredan estas montañas, son los propios dominicanos los que están cometiendo este daño”, refiere Rodríguez, alarmado por la situación que se ha presentado.


Autoridades buscan detener depredación


Para contrarrestar la situación las autoridades han hecho reuniones con los comunitarios y muchos han descontinuado la práctica. Narcisa Antonia Tavárez, quien se mudó desde Yásica hasta Arroyo del Toro, explicó que las dificultades la obligan, en estos tiempos, a cocinar con leña. Tavárez no tiene un televisor y se informan con radios de pila, por lo que espera que algún gobierno los ayude a salir de los niveles de pobreza en que viven.


Fuente: Diariode3