coreaCorea  del Sur sigue “abierta al diálogo” con  Corea  del  Norte , aseguró hoy el ministro de Unificación de Seúl, Ryoo Kihl-jae, en plena escalada de retórica belicista norteña, que en las últimas semanas ha formulado continuas amenazas. La máxima autoridad surcoreana en el ámbito de las relaciones con el  Norte  expresó que Seúl está “abierto a cualquier tipo de diálogo entre las Coreas”, aunque reconoció que “las relaciones intercoreanas afrontan una crisis”.


“El Gobierno de  Corea  del Sur reconoce la gravedad de la situación y se está preparando para todas las posibilidades, ya que estas amenazas de  Corea  del  Norte  atañen a la seguridad de la población surcoreana”, matizó. Sin embargo, Ryoo confirmó la voluntad de Seúl de prestar ayuda humanitaria para cubrir las necesidades de alimentos de la población norcoreana “independientemente de la situación” política.


Aunque no concretó la fecha ni naturaleza de futuras entregas de ayuda, matizó que “les ofreceremos algunos productos y restringiremos el envío de otros”, sin ofrecer más detalles. En anteriores contingentes de ayuda humanitaria al  Norte  tanto gubernamentales como de ONG privadas, el Gobierno de  Corea  del Sur ha impuesto restricciones sobre la naturaleza de los productos enviados, así como su distribución, para evitar que el régimen les dé un uso distinto al de alimentar a la población civil.


El titular de Unificación también se refirió a la actual crisis del complejo de Kaesong, único proyecto de cooperación vigente entre las dos Coreas, que ha sido foco de tensión después de que el  Norte  impidiera el paso de empleados surcoreanos el miércoles y el jueves, en una acción sin precedentes.


Ryoo aseguró que Seúl no se plantea retirar a los aproximadamente 600 surcoreanos que a día de hoy permanecen por decisión de las empresas en Kaesong, ubicado en territorio de  Corea  del  Norte , al considerar que “su seguridad no corre peligro” En todo caso, remarcó que “los actos de tensión (de  Corea  del  Norte ) no son de ninguna ayuda para complejo industrial de Kaesong”, donde 123 empresas surcoreanas fabrican productos con la mano de obra barata de unos 54.000 trabajadores del  Norte.


Pyongyang, por lo tanto, “debe cesar de inmediato sus amenazas y provocaciones”, indicó.