badajozGran parte de los vecinos de la pedanía de Barbaño permanecen acogidos en casas de amigos de localidades cercanas La situación límite de los pantanos dispara el riesgo de nuevas riadas Los 600 vecinos de la población pedanía de Barbaño (Badajoz), que la noche del martes tuvieron que abandonar sus casas ante el riesgo de inundación por la crecida del río Guadiana, vivieron con relativa tranquilidad su primer día fuera de sus hogares, aunque sin perder de vista al cielo y esperando una tregua para poder regresar.


Aunque no es la primera vez que sufren las crecidas del río Guadiana -que algunos vecinos tienen “puerta con puerta”-, nunca antes tuvieron que dejar atrás sus casas y enseres y vivir “una larga noche pensando si el agua ha entrado en casa”, según explicó Faustina Moreno, que lleva 37 años viviendo en Barbaño.


Reconoció que las autoridades ya les habían comunicado que estuviesen preparados ante esta posibilidad, pero la mayoría de los vecinos del pueblo se resistieron hasta que cerca de las diez de la noche las campanas del pueblo y la megafonía les avisaron de que tenían que abandonar el pueblo “y salir corriendo, incluso algunos con el pijama puesto”, explicó.


Faustina, que como otros 110 vecinos, decidió pasar la noche en el Pabellón Polideportivo de Montijo -población de la que depende Barbaño- recordó que “con lo puesto y algunas medicinas” fueron trasladados a este recinto, donde se había dispuesto un dispositivo para acoger a los 600 vecinos. Sin embargo, la mayoría de ellos optaron por quedarse en casas de conocidos y amigos en Montijo y pueblos próximos, según explicó el director de Comunicación de Cruz Roja, Jesús López Santana.


Tras una noche larga, en la que pese a la tranquilidad no fue fácil conciliar el sueño, el día amaneció también lluvioso, por lo que los comentarios entre los vecinos eran pesimistas sobre la posibilidad de poder volver a sus casas. Por eso, la mayoría aprovechó el ofrecimiento que las autoridades hicieron para, durante una hora, regresar a sus hogares y poder coger más ropa y artículos de primera necesidad, sobre todo medicamentos, en especial las personas que están siguiendo un tratamiento y que no saben cuanto tiempo estarán fuera. Es el caso de José Manuel Vega, un vecino de 55 años, que aseguró emocionado no haber vivido nunca una situación así y que explicó que aprovechó “para meter en una bolsa ropa interior y medicinas”.


Mientras, las continuas precipitaciones y el anuncio de una nueva borrasca a partir de hoy con abundantes lluvias en el tercio oriental peninsular y Baleares comprometen el cauce de los principales ríos españoles, que ya corren cargados y con riesgo de desbordamientos. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias recomienda “medidas de autoprotección”, sobretodo en las cuencas del Guadalquivir, Guadiana, Duero y Ebro. La cantidad de agua acumulada en el subsuelo (nivel freático) y el nivel de los embalses, complican la situación hidrológica actual, justo tras registrarse el récord histórico de precipitaciones acumuladas en el conjunto de España durante el mes de marzo.