estudiantesLos 315 estudiantes de la Escuela Francisco Antonio Castillo reciben docencia en locales prestados, debido a que las autoridades no han terminado la construcción del nuevo liceo. Aunque el centro, ubicado en la comunidad La Guázuma aparecía en un listado como inaugurado por las pasadas autoridades, la construcción apenas se encuentra en un 50 por ciento.


Producto de la situación, los alumnos toman clases en seis espacios poco adecuados, uno de ellos es el club comunitario Arelis del Carmen Santos y en la Escuela Primaria Ramón Vargas.


Debido a la precariedad y estrechez en que se desenvuelven, las autoridades del plantel dividieron los grupos y los alumnos deben tomar clases en horas de la noche, ya que no hay espacio suficiente para todos.


Como parte de la reorganización del horario nocturno, los estudiantes del nivel primario deben ser despachados antes de las 5:00 de la tarde. “A nosotros nos dijeron que el liceo sería inaugurado antes de mayo o en agosto del 2012, pero no fue así y, por el contrario, fue abandonado y dejado por la mitad”, explicó la profesora Yanet Rosario al hablar con reporteros de elCaribe.


En espera


Rosario dice que el propietario de la madera utilizada para el encofrado que se colocó para vaciar “el plato del plantel”, tuvo que cargar con ella, para evitar que se dañara o se la robaran. Las condiciones en que se desenvuelven los estudiantes y el personal docente han causado deserción escolar y de los 400 que tenían inscritos, en la actualidad solo asisten 315 alumnos.


“Lo terrible es que las autoridades anunciaron que fue inaugurado cuando apenas estaba en la zapata”, indicó Rosa Santos quien sirve como secretaria en horas nocturnas en el liceo. En la escuela donde fueron llevados hasta tanto sea terminado el liceo, las butacas están destartaladas o destruidas totalmente. El plantel  está ubicado en el kilómetro cinco de la autopista Ramón Cáceres.