PapaCasi ocho años después de haber asumido como Papa, Benedicto XVI renunció al pontificado. Este final anticipado no es común en la historia del Vaticano, ya que la última renuncia había sido la de Gregorio XII en 1415.


El 30 de noviembre de 1406, Gregorio XII fue elegido Papa legítimo, en la línea sucesoria de la obediencia romana. Contaba con 80 años. Fue entronizado el 9 de diciembre del mismo año. En 1409, reinando Gregorio XII, y prosiguiendo Benedicto XIII la sucesión de Clemente VI, ciertos cardenales convocaron un sínodo en Pisa. Éste depuso a ambos papas, declarándolos herejes y cismáticos, a la vez que eligió a un nuevo Papa: Alejandro V.


Dado que ni Gregorio ni Benedicto renunciaron, la crisis se agravó: la cristiandad contaba con tres papas. La crisis de la Iglesia duró 39 años.


Gregorio XII, Papa legítimo, renunció el 4 de julio de 1415 y falleció el 18 de octubre de 1417, a los noventa años. Benedicto fue depuesto por el Concilio. En 1417 fue elegido Martín V como legítimo papa. Así, terminó una de las crisis más graves de la Iglesia.


El primero en reunciar en la historia fue el Papa Clemente I (del 88 al 97) quien renunció a favor de Evaristo, porque tras ser arrestado y condenado al exilio decidió que los católicos no se quedasen sin un guía espiritual.


Igualmente, el Papa Ponciano (230 al 235) dejó su cargo a favor del Papa Antero al haber sido enviado al exilio, mientras que el Papa Silverio (536 al 537) fue obligado a renunciar a favor del Papa Vigilio.


Más complicada fue la historia de Benedicto IX (del 10 marzo al 1 de mayo de 1045), pues en un primer momento renunció a favor de Silvestre III y después retomó el cargo para pasarlo a Gregorio VI, quien fue acusado de haberlo adquirido ilegalmente y decidió también renunciar.


El caso más conocido fue el del Papa Celestino V, quien ha pasado a la historia como el pontífice del “gran rechazo”, pues su pontificado duró del 29 de agosto al 13 de diciembre de 1294 y después se retiró a una vida de ermita. Tras su renuncia fue elegido Bonifacio VIII.


El último Papa que renunció fue Gregorio XII (1406 a 1415), que vivió el llamado Cisma de Occidente, en el que coincidieron tres papas al mismo tiempo: además de Gregorio XII, el Papa de Roma; Benedicto XIII, el papa de Avignon, y el llamado “antipapa” Juan XXIII.


Con el concilio de Constanza, el emperador Segismundo obligó a dimitir a los tres pontífices, pero sólo Gregorio XII obedeció y después de él fue elegido Martín V.