Alex Evans solo estaba jugando con unos amigos en el recreo, pero la escuela ha decidido que es suficiente razón.Alex Evans, de siete años, fue expulsado de una escuela en Colorado, EE.UU., después de realizar un gesto como si estuviera lanzando una granada cuando participaba con sus amigos en un juego conocido como ‘Salvar al mundo’.


El niño metió una granada imaginaria en una caja jugando con sus amigos en un patio durante un recreo. La administración escolar reaccionó expulsando al alumno, diciendo que en el colegio se mantiene una política de ‘tolerancia cero’ con cualquier tipo de violencia, que prohíbe armas, reales o de juguetes, y peleas, sean reales o imaginarias.


Alex explicó que había indicios de que en la caja hubiera algún tipo de ‘fuerzas malignas’, y por eso la destruyó con su granada imaginaria. “Intentaba salvar a la gente y no puedo creer que me hayan expulsado”, confesó el niño.


Su madre opina que “el castigo no es proporcional a la falta, si se puede llamar así al comportamiento de Alex”.


En los últimos meses, ya se han registrado varios casos parecidos en centros educativos estadounidenses tras la escalada de la polémica sobre el uso de armas en el país. En enero, una alumna de cinco años del estado de Pennsylvania fue expulsada de su jardín de infantes por ‘dispararle’ a una amiga con su pistola de agua. La administración encontró en su actitud una “amenaza terrorista”.