Era la Alemania nazi en 1936 y una multitud se concentraba en Hamburgo para presenciar el lanzamiento de un buque escuela de la marina de guerra. Mientras cientos de personas levantaban el brazo al unísono haciendo el saludo nazi, un hombre se mantiene con los brazos cruzados.


Se trataba de August Landmesser cuya historia ha vuelto a ser sacada a la luz.


No fue hasta 1991 cuando el hombre fue identificado como August Landmesser, un trabajador del astillero de Hamburgo. Una de sus hijas vio la foto en un periódico alemán. Landmesser tenía una razón muy personal para no hacer el saludo.


Esta semana la imagen ha resurgido de nuevo después de que un blog japonés, lanzado para facilitar las tareas de socorro tras el terremoto y el tsunami de Japón de 2011, la compartiera en su página de Facebook. Y, desde entonces, la fotografía ha sido compartida decenas de miles de veces y ha acaparado la atención mundial.


Según The Washington Post, aunque se cree que fue miembro del Partido Nazi desde 1931 hasta 1935, fue expulsado del partido por haberse casado con una mujer judía, Irma Eckler. La histora la relató una de sus hijas, Irene, en un libro.


Landmesser tuvo dos hijas con Irma y fue enviado a la cárcel por “deshonrar a la raza”. Irma fue detenida por la Gestapo y llevada a la prisión de Hamburgo. Sus hijas, Irene e Ingrid, fueron separadas. Una vivió con su abuela maternal y la otra fue dada en adopción.


Landmesser salió de la cárcel en 1941 pero fue enviado a la Guerra. Fue declarado desaparecido en combate y se le dio por muerto.


En 1996, una de las hijas Landmesser, Irene, escribió la historia familiar en alemán, diciendo que esperaba compartir la historia de cómo su familia se había desgarrado.


Diecisiete años después, esa historia se está extendiendo a través de Facebook, gracias a la costumbre de Internet de volver a descubrir ‘tesoros’ históricos.