Si rápidamente se desea reconocer qué tipo de mamá o papá es uno, este test es una herramienta sencilla.


Es valioso considerar para el análisis posterior que las personalidades puras no existen: los padres son algo tigre, un poco pájaro y muy oso.


Los resultados orientan sobre aquellos atributos que se tienen en conjunción y preponderancia.


La lectura de cada tipología ayudará a reconocerse, interpretarse y -potencialmente- operar mejoras en la forma en que cada uno desarrolle su paternidad.


– Para vos, ¿cuál es el mejor momento para ser padre?


A: Tener un hijo siempre es una fiesta, llegue cuando llegue.
B: Cuando estemos consolidados como pareja.
C: ¡Ya!
D: Cuando vengan.
E: Para el padre siempre lo es… Debería decidirlo la mamá.
F: Siempre es difícil elegir un momento adecuado.
G: Cuando suceda será bienvenido.
H: Siempre es buen momento.
I: Cuando la condición económica lo permite.


– ¿Qué es lo que más miedo da de ser padre?


A: Que mi hijo no esté orgulloso de mi.
B: Que no tenga la fuerza suficiente para hacer lo que deba.
C: Que no sea feliz.
D: Que repita mi historia.
E: Que no pueda defenderse.
F: El mundo en el que le toca vivir.
G: Que no pueda enseñarle a tomar sus decisiones.
H: Que no se sienta querido.
I: No darle las herramientas suficientes que necesita para ser exitoso.


– ¿Cuál es el primer valor a transmitir?


A: Sociabilidad.
B: Responsabilidad.
C: Alegría.
D: Dedicación.
E: Respeto por uno mismo.
F: Alerta a lo que pueda pasar.
G: Libertad.
H: Afecto.
I: Perseverancia.


– De mi hijo me gustaría decir que es…


A: Amigo de sus amigos.
B: Maduro.
C: Feliz.
D: Flexible.
E: Osado.
F: Reflexivo.
G: Una persona que hace lo que le gusta.
H: Buena gente.
I: Alguien que alcanzó lo que quería.


– Si mi hijo comete un error en público…


A: Lo cubro lo mejor que puedo.
B: Lo aparto en el momento y se lo señalo.
C: Ya va a aprender.
D: No pasa nada.
E: Lo vigilo para que no se repita.
F: Voy tras él de inmediato.
G: Lo converso cuando estamos solos.
H: Lo dejo pasar.
I: Lo corrijo.


– Para castigar prefiero…


A: Que lo haga mi pareja.
B: Ser inflexible.
C: Analizarlo juntos.
D: Ver qué hacer cuando suceda.
E. Tener paciencia y sólo hacerlo cuando sea algo serio.
F: Pensar bien antes de actuar.
G: Que él decida cómo enmendar lo que hizo.
H: Le digo algo en el momento y luego lo perdono.
I: Que conozca las reglas de antemano y las consecuencias de sus actos.


– A un papá que es amigo de sus hijos le diría que…


A: Sume a los amigos de sus hijos.
B: Ese no es su rol.
C: Juntos lo van a pasar muy bien.
D: Pierde el tiempo.
E: Para algunas cosas es adecuado.
F: Debería dudar de seguir siéndolo.
G: Les brinda confianza.
H: Lo ama.
I: Se equivoca.


– Enseñarles a ser independientes para mí significa…


A: Que aprendan a destacarse en lo que hagan.
B: Haber hecho bien mi trabajo.
C: Un proceso que se inicia desde que nacen.
D: Una etapa de su desarrollo.
E: Que se arriesguen.
F: Que aprendan a analizar los peligros y evaluar sus consecuencias.
G: Que lo material no ata nunca.
H: Mostrarles que van a sufrir cuando lo sean.
I: La clave del éxito.


– Si mi hijo me cuestiona…


A: Me reinvindicaré en la próxima salida juntos.
B: Es natural.
C: Me preocupo.
D: No me interesa.
E: Lo dejo que se desahogue.
F: Dudo de si no tendrá razón.
G: Lo escucho.
H: Me entristezco.
I: No se lo permito.


– Si el niño se resiste a hacer lo que el papá le pide…


A: La gente va a pensar que no lo educamos bien.
B: Hay que reprenderlo.
C: Está forjando su personalidad.
D: Es normal que desobedezcan.
E: Ya va a ver cuando se acabe la paciencia.
F: Se va a meter en problemas.
G: Se conversa.
H: Está bien, son chicos…
I: Ese padre no está siendo lo suficientemente claro con su mensaje.


– Si hay un problema serio, prefiero…


A: Que nadie lo sepa, así lo sobrellevaremos mejor.
B: Ponerlo al tanto y explicarle las consecuencias esperables.
C: Que lo analicemos juntos.
D: Dejar que corra el agua e ir viendo.
E: Que lo sepa de mi boca y mostrarle que él va a estar seguro conmigo.
F: Ver cómo evoluciona y de ser indispensable, cuando haya terminado, veré si se lo digo.
G: No contárselo, pero tampoco se lo escondo.
H: Ocultárselo para no dañarlo.
I: Que lo sepa, pero que no incida en su rutina.


– ¿Qué hay que hacer con la vida social de un hijo?


A: Acompañarlo en todo lo que pueda.
B. Estar atentos a que no disperse la rutina diaria.
C: Darles la libertad suficiente para que creen la propia.
D: Nada. Surgirá sin que podamos hacer nada por ella.
E: Dejarlos que la desarrollen mientras uno observa de lejos.
F: Tener cuidado. Los amigos pueden influir muy negativamente.
G: Alentarla porque le permitirá conocer a personas que viven y piensan diferente.
H: El afecto es esencial y que sea en casa ¡me encanta!
I: Fomentar aquella que le dará contactos adecuados para su adultez.


– El buen humor en la vida familiar permite…


A: Que todos vean que lo pasamos bárbaro.
B: Reírnos, pero no exageremos.
C: Tener un prisma para siempre pasarlo bien.
D: Escaparnos un rato de los problemas.
E: Vivir con naturalidad.
F: Disipar la atención adecuada de las cuestiones que pueden resultar peligrosas.
G: Ser un poco más superficial con las cosas no tan serias.
H: Mostrar nuestras emociones.
I: Minar la disciplina.


Respuestas:


Mayoría de respuestas A, papá mono.


Mayoría de respuestas B, papá lagarto.


Mayoría de respuestas C, papá camaleón.


Mayoría de respuestas D, papá vaca.


Mayoría de respuestas E, papá oso.


Mayoría de respuestas F, papá ardilla.


Mayoría de respuestas G, papá pájaro.


Mayoría de respuestas H, papá conejo.


Mayoría de respuestas I, papá tigre.


Como madre, ¿qué tipo de animal sos?


Los padres se pueden clasificar según los límites que les ponen a los chicos. Hay de todo en el zoológico: tigres, conejos, pájaros, ardillas, osos… Búscate y sorprendete.


Los límites están hoy en debate. ¿Pongo? ¿Cuántos? ¿Cuán severos? ¿Castigo? Venimos de una oleada de idas y vueltas en torno a ellos.


Una nueva mirada nos descolocó recientemente. “Himno de batalla de la madre tigre”, una obra que relata la experiencia de Amy Chua criando a sus dos hijas. Puso sobre el tapete un retorno a la disciplina estricta como forma de conseguir buenos resultados.


Chua es hija de inmigrantes chinos nacida en Estados Unidos y profesora de Derecho en la Universidad de Yale. En el libro, defiende el estilo estricto de las “madres chinas” sobre el, según ella, excesivamente sobreprotector de las madres “occidentales”.


Su estricta disciplina deja fuera cosas tan comunes y populares como que los niños se queden a dormir en casa de los amigos, que vean televisión, que jueguen en la computadora o que lleguen con notas inferiores al sobresaliente.


Ni muy muy, ni tan tan


Los adultos de hoy fueron niños muy restringidos en sus acciones: controlados y dirigidos –en ocasiones en extremo- por sus mayores. En contraposición se convirtieron en padres permisivos, que dejan la construcción de la individualidad de sus hijos casi totalmente por cuenta de ellos.


Pero, ¿hay matices? ¿Es real la dicotomía “ser felices o exitosos”? ¿Es malo ser un padre con aspiraciones para con los hijos? Con el aporte de la licenciada Marisa Russomando, psicóloga especializada en crianza, apuntamos a detectar cuál sería el modelo adecuado para inspirarnos.


Características de cada “papá animal”


Tigres:


* Aspiran a tener hijos que siempre saquen “10”.
* Persiguen objetivos y optimizan los resultados de sus pequeños.
* Son claros con los límites y castigos y perseverantes en su cumplimiento.
* Son tan exigentes con sus hijos como consigo mismos respecto de la educación que imparten.
* Buscan el éxito porque consideran que es el camino a la felicidad.
* Con personalidad protectora y actitud presente.


Conejos:


* Buscan agradarles a sus niños.
* Entienden el límite como una frontera cercenadora.
* Incitan a los hijos a que aprendan por sí solos.
* Priorizan el goce en el día a día y estiman que el castigo va en contra de dicha sensación.
* Su miedo a corregir deja la puerta abierta para que sus hijos abandonen rápido aquello que no les sale o les cuesta.
* Brindan mucho afecto y retienen más de la cuenta a la prole.


Pájaros:


* Su lema máximo es la libertad.
* Tienen una personalidad volátil y despego a lo material.
* Comparten la creación de los límites junto a sus hijos.
* La familia es una institución democrática donde todos tiene voz.
* Darles tanto peso a la decisión de los niños termina abrumándolos.
* Ante los problemas la página se da vuelta rápidamente.
* Invitan a aprender desde la experiencia personal.
* Tendrán dificultades para limitar a adolescentes criados en su autocontrol.


Ardillas:


* El miedo rige sus conductas.
* Los preocupa asumir el compromiso de ser papás.
* Dudan en criar, en limitar y en castigar.
* Le tienen miedo al fracaso.
* Son afectos a no innovar. Prefieren “ir a lo seguro”.
* Para sus hijos tener miedo será normal y les será difícil independizarse.


Osos:


* Tienen una personalidad exuberante y majestuosa.
* Su gran abrazo cobija demasiado.
* Los niños crecen solos, pero papá mira siempre desde lejos.
* Creen poderlo todo.
* Explotan fácilmente. Sus castigos son impracticables.
* Tienen una fuerte presencia afectiva física y emocional.
* Para los niños son sus héroes.


Vacas:


* Procrean sin pensarlo demasiado.
* Creen en que el destino proveerá.
* Improvisan en medio del caos y lo hacen sin estrés.
* Despliegan un afecto y distante sin tiempo.
* Comúnmente se encuentran abrumados por su realidad.
* Sus hijos se transformarán en padres de sus padres.


Camaleones:


* Disfrutan el placer del ahora.
* Son inmaduros en su paternidad y aún esperan aprobación de sus propios padres.
* Crían de manera flexible, pero incierta. No tienen plan.
* Viven una aventura conjunta con sus hijos en el crecimiento de ellos.
* Tienen una simple lectura del mundo.
* Su hogar puede ser inseguro como refugio.


Lagartos:


* Trabajan de padres con responsabilidad y exigencia.
* Conscientes en exceso de sus obligaciones.
* No dialogan, sentencian.
* Su estilo está claro para todos. No son flexibles.
* Ven el afecto como debilidad.
* Sus niños no se sienten amados.
* Son muy atentos y alertas a sus propios desvíos.


Monos:


* Viven alegremente la paternidad porque los realiza.
* Ponen en escena su crianza siempre frente a terceros.
* Son ejemplo para el afuera e inconsistentes para sus propios hijos.
* Mientras todos los elogian, sus pequeños no los entienden.
* Son los grandes protagonistas de la crianza.
* Posee alto nivel de competitividad, aún con sus niños.


Aunque el tigre sea uno de los más ricos especímenes del reino animal, los padres pueden jugar roles diversos en la crianza de sus hijos y apelar a ser “padres zoo”: un poco leones, algo de pájaros, un tanto de conejos…


Tendrán que elegir en qué jaula colocan a la cría y encontrar un camino que haga más felices a padres e hijos en la convivencia.