Estados Unidos tuvo en 2012 un verano con altas temperaturas sin precedentes. Y las autoridades de salud todavía están tratando de controlar las repercusiones de las infecciones provocadas por mosquitos debido al calor.


Ahora, los científicos se preguntan si podría usarse a los mosquitos genéticamente modificados para detener la propagación de estas enfermedades.


Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), 2012 fue el peor año del virus del Nilo Occidental desde 2003.


Los CDC afirman que las altas temperaturas pudieron haber ayudado a los mosquitos a transmitir la infección y a propagarse.


Al mismo tiempo, aparecieron nuevos brotes de dengue en la frontera de México con Texas lo cual despertó temores entre los funcionarios de Estados Unidos de que el virus pudiera propagarse hacia el norte.


Y los expertos temen que en 2013 las cosas sean peores.


Una compañía británica, Oxitec, ha creado un plan para controlar a los insectos y combatir el dengue.


Sus científicos diseñaron mosquitos genéticamente modificados que tienen una misión: matar al resto de su especie.


Pero ¿es un plan demasiado radical?