en formaDeshazte de los restos del Roscón de Reyes, evita el ayuno y el picoteo y ponte a caminar 30 minutos cada día. Las Navidades ya se han ido, pero los excesos, en forma de kilos de más, se han quedado con nosotros.


Mientras devorábamos las 2.300 calorías de la cena de Nochebuena y otras tantas en la comida de Navidad, no quisimos acordarnos de que las fiestas terminarían y el pantalón vaquero que no abrocha nos devolvería a la cruda realidad.


Si eres de los españoles que ha engordado una media de tres kilos por los excesos navideños y quieres recuperar la forma, apura lo que te haya quedado en la nevera del Roscón de Reyes y empieza cuanto antes a seguir estos consejos:


– Apúntate a algún tipo de actividad física programada. Otra opción, más económica, es caminar al menos 30 minutos al día.


– Aumenta el consumo de fruta y verdura entre horas. Lo ideal es tomar tres piezas de fruta al día y dos raciones de verduras y hortalizas.


– Realiza cinco comidas al día evitando el ayuno y el picoteo.


– Aumenta el consumo de pescado blanco y carnes poco grasas (pollo, conejo) con métodos de cocinado sencillos.


– Selecciona primeros platos a base de legumbres (aportan hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y fibra) y ensaladas (las hortalizas aportan agua, muy pocas calorías y son ricas en vitaminas, antioxidantes, minerales y fibra).


– Bebe de seis a ocho vasos al día de agua o líquidos con pocas calorías (infusiones, caldos vegetales y bebidas light). Recuerda que las bebidas azucaradas incrementan el riesgo de obesidad.


– Intenta, al menos durante un par de semanas, que la ración de comida sea algo inferior a la que tomabas habitualmente antes de la Navidad. Comer en plato pequeño es un buen truco.


– Guarda, esconde o regala las sobras de turrones, mazapanes, bebidas alcohólicas, refrescos y alimentos más grasos.