La NASA ha logrado enviar una imagen icónica al espacio utilizando láseres desde el Centro de Vuelos Espaciales Goddard en Maryland (Estados Unidos) a la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) en la Luna.


La imagen de la Mona Lisa viajó 386.000 kilómetros por medio de pulsaciones láser que utiliza la sonda para analizar la superficie lunar.


Para lograrlo, científicos de la NASA dividieron la imagen en segmentos de 152×200 pixeles, que luego fueron convertidos en sombras grises y transmitidas por pulsos láser.


La imagen completa fue transmitida a una velocidad de 300 bits por segundo, una velocidad miles de veces más lenta que la de las conexiones domésticas a internet.


Los pulsos láser con los fragmentos de la Mona Lisa, transmitidos desde una estación de desarrollo satelital en el Centro de Vuelo Espacial Goddard, fueron recibidos por un instrumento en el orbitador que reconstruyó la imagen.