La cucaracha más rápida del mundo

El VELOCIRoACH

Este pequeño robot con forma de insecto, el segundo más veloz de todo el planeta, recorre 2,7 metros en un segundo. Se llama VELOCIRoACH y ha sido presentado hace unos días por Duncan Haldane, de la Universidad de California, Berkeley, en la reunión de la Sociedad para la Biología Integrativa y Comparada en San Francisco.

Este robot con aspecto de cucaracha es el segundo más rápido del mundo. Hecho de cartón, se mueve a una velocidad de 2.7 metros por segundo, lo que podría ser de gran ayuda para nuestra futura colonización planetaria o para la localización de personas en desastres. Puedes ver un vídeo del ingenio en acción al final de estas líneas. Impresiona su velocidad.

Veloces, ágiles, resistentes y persistentes en su masiva reproducción, las cucarachas aterran a millones de personas. Pero a los científicos de la Universidad de California las cucarachas no les producen repulsión, sino inspiración para idear y desarrollar un robot tan veloz como el viento.

Con un andar un poco atolondrado, la cucaracha robótica se abre paso por casi cualquier superficie sólida y atraviesa ambientes como si el piso se estuviera derrumbando detrás de ella. A una velocidad de 2,7 metros por segundo, recorre 26 veces el tamaño de su cuerpo en 1 segundo. Si bien es la primera de su tamaño en llegar a una velocidad tan alta, el récord está actualmente en poder de otro robot, el LS3, que puede trotar a una velocidad de 3,2 metros por segundo.

Según han explicado, para maximizar la velocidad del VELOCIRoACH, Haldane y sus colegas estudiaron la anatomía de una cucaracha, sus movimientos y sus velocidades, que alcanzan los 1.5 metros por segundo. La idea también fue escalar su cuerpo hasta una medida manipulable con facilidad, especialmente por cuestiones de evitar costos de miniaturización.

En las patas está el secreto

Superando a sus musas orgánicas, el secreto de la velocidad de VELOCIRoACH son sus delgadas patas en forma de C. Estas imitan las piernas de una cucaracha al actuar como resortes, ya que chocan contra el suelo 15 veces por segundo. Para mantenerse estable, el robot tiene tres patas en el suelo en todo momento. Su acercamiento a los obstáculos imita a las cucarachas también, pues en lugar de evitarlos, los escala.

El primer prototipo ha sido construido con un esqueleto de cartón, pero los científicos proyectan darle más protección para que la cucaracha robótica tenga más resistencia física. El ingenio podría servir para salvar vidas en catástrofes o para la exploración de lugares contaminados u otros planetas.