Han resuelto las bases matemáticas para hacer más eficiente el envío de información cuántica a la velocidad de la luzCientíficos de la británica Universidad de Cambridge afirman haber realizado nuevos avances teóricos que pueden abrir el camino a uno de esos logros que parecen de ciencia ficción: el teletrasporte.


La humanidad está muy lejos de construir un ingenio que nos lleve de un lado a otro del mundo a la velocidad de la luz, como ocurre en Star Trek, pero los investigadores, que publican su artículo en la revista Physical Review, demuestran con cálculos matemáticos que sí es posible realizar esta hazaña en el mundo cuántico, ese universo extraño que rige el comportamiento de las moléculas y los átomos y en el que es posible que ocurran cosas tan mágicas como estar en dos sitios a la vez.


Los hallazgos de los físicos británicos servirán principalmente para desarrollar la tan ansiada computación cuántica, y poder enviar información a una velocidad hoy imposible. A partir de ahí, solo el futuro dirá cuál es el límite.


Aunque antes se consideraba solo una ilusión, en 1993 un equipo de científicos calculó por primera vez que el teletransporte podría funcionar. Durante los últimos diez años, los físicos teóricos han demostrado que las conexiones intensas generadas entre las partículas, como establece la ley cuántica del entrelazamiento, pueden ser la clave para el teletransporte de información. Este entrelazamiento implica que un par de partículas cuánticas, por ejemplo dos electrones o dos protones, están intrínsicamente unidos y conservan una sincronización independientemente de si están juntas o en lados opuestos de la galaxia. A través de esta conexión, bits cuánticos (qubits) pueden ser enviados de un lugar a otro.


Ahora, por primera vez, los investigadores han elaborado un modelo matemático que explica cómo aumentar la eficacia de esas conexiones. El equipo también ha ideado una forma generalizada de teletransporte, que permite una amplia variedad de potenciales aplicaciones en la física cuántica. Los físicos esperan que sus hallazgos puedan ser útiles en el campo de la computación cuántica. Los ordenadores cuánticos tendrían una potencia infinitamente mayor que la de un ordenador convencional.