El ladrón envió el botín junto a una carta anónima en la que muestra su arrepentimientoEl viejo dicho de «más vale tarde que nunca» se ha convertido en una realidad para una familia de Chicago, los Riphagen, que se han visto sorprendidos por una carta anónima, en la que un ladrón arrepentido les devolvía varios anillos robados hacía 15 años.


Margot Riphagen, de 31 años, que ahora vive en Portland, Oregón, recuerda exactamente cuándo fueron robados los anillos. En ABC News.com explica que «tenía sólo 16 años cuando sucedió, en medio de una fiesta». Recuerda la protagonista indirecta de esta historia que en ausencia de sus padres quedó con un montón de gente en su casa. Cuando se marcharon y regresaron sus progenitores fue cuando se dieron cuenta de la sustracción de varios objetos, en especial los cuatro anillos que ahora han recuperado.


La nota anónima, en la que como firma figura el mensaje «un niño tonto que quiere corregir un error», fue enviada al lugar de trabajo de la madre de Margot Riphagen. La sorpresa fue «mayúscula», y, pasados ya tantos años, ahora reconocen que más que el valor de lo sustraído les importa «el arrepentimiento de quien lo hizo».


En la carta, el ladrón asegura que no importa su identidad, reconoce que fue «un estúpido cuando lo hice, a los 16 años», y asegura que más que por el valor de los anillos, cometió el delito «por la emoción del robo».


Para los Riphagen, los anillos tenían más valor sentimental que material, ya que uno de ellos era la alianza de matrimonio de la madre de Margot. Otro de ellos es un anillo con un pequeño diamante, que el padre de Margot regaló a su madre para celebrar el nacimiento de su hermana mayor. Los dos anillos restantes son la alianzas de boda de sus abuelos.


Para Margot Riphagen, el haber recuperado estas «joyas familiares» ha sido una de las mejores formas de comenzar el año.