¿Te imaginás a Sarah Jessica Parker viviendo con sus siete hermanos en una casa sin luz? ¿Sabías que la primera mascota de Oprah Winfrey fue una cucaracha? ¿O que Lucy Liu trabajaba en una fábrica a los once años?.


Muchas celebridades de Hollywood no nacieron entre algodones, algunas la pasaron muy mal antes de alcanzar el éxito.


Jin Carrey
No siempre hubo sonrisas en la vida de Jim Carrey. Cuando era pequeño, la empresa para la que trabajaba su padre quebró y tuvo que abandonar los estudios e, incluso, su casa. Toda la familia estuvo viviendo en una casa rodante y en una carpa.


Halle Berry
Para Halle Berry tampoco fue fácil. Cuando tenía cuatro años sus padres se divorciaron y ella se fue a vivir con su madre, que estaba en una situación bastante precaria. La pequeña Halle, su mamá y su hermano estuvieron un tiempo viviendo en albergues para personas sin hogar.


Johnny Depp
Johnny Depp pasó una infancia de estrecheces económicas. Cuando cumplió los siete años, su familia ya se había mudado en 20 ocasiones y el único hogar que conocía eran las habitaciones de los hoteles de ruta. En algunas llegó a vivir hasta un año entero. Sus problemas en aquella época lo dejaron marcado, literalmente. Hoy en día su cuerpo está lleno de cicatrices por las heridas autoinfligidas que Johnny se provocaba frustrado por la situación familiar.


Lucy Liu
Lucy Liu empezó a trabajar a los once años en una fábrica de pijamas de su familia. Y vivía con sus padres y hermanos en un pequeño departamento pegado al local infestado de cucarachas. Pronto salió adelante gracias a su trabajo duro y a que era muy buena con los estudios.


Sarah Jessica Parker
Sarah Jessica Parker, que hoy en día es un ejemplo de elegancia para algunos y de mamarrachería para otros, vivió una infancia marcada por las penurias económicas. Sus padres y sus siete hermanos vivieron durante varios años de la beneficencia pública y en casas que a veces ni siquiera tenían luz eléctrica.


Oprah Winfrey
Si alguien la pasó mal fue Oprah Winfrey. Nació en 1954 en el estado de Mississipi y, como ella misma ha contado, su infancia fue tan pobre que su abuela le hacía trajes con tela de sacos de papas y sus únicas mascotas de aquellos años eran unas cucarachas. Por si fuera poco, tenía que soportar las burlas y desprecios de sus compañeros de colegio, sufrió abusos, se fue de su casa a los catorce años, se quedó embarazada y dio a luz a un bebé que murió al poco tiempo de nacer. Pero Oprah terminó colaborando con una radio local y lo demás es historia: se convirtió en presentadora, productora, actriz y empresaria. Tiene una fortuna calculada en unos 2.700 millones de dólares y es una de las personas más influyentes y poderosas del mundo. Y, ojo, también es una de las mayores filántropas, que destinó 400 millones de dólares de su fortuna a obras benéficas. Ella nunca se ha olvidado de dónde vino.