Te contamos en tres pasos básicos cómo seducir en un solo pestañeo.


1. Clava la mirada
Una mirada directa es capaz de provocar reacciones erógenas muy potentes en quien la recibe: acelerará su ritmo cardíaco y actividad cerebral, dos factores decisivos en la excitación sexual.


2. Mantén la mirada
Hazlo durante unos ocho o diez segundos para que el gesto sea realmente efectivo: nuestro cerebro necesita ese lapso de tiempo para interpretar un mensaje gestual con claridad. Además, así le estarás transmitiendo que eres atrevida… ¡y vas a por todas!


3. Retira la mirada
Una vez sembrado el deseo y la curiosidad sexual, esa persona debe quedarse con ganas de más: ha llegado su turno de pasar a la acción. No olvides que en el reino animal la hembra despierta el magnetismo pero el macho es quién debe cazar a la presa. Sus instintos reproductivos no han cambiado desde los tiempos de las cavernas.