Olvidarse de los picores ya no es tan complicadoSi la guerra al piojo te quita el sueño, no tires la toalla. Existen centros especializados que, como si de una peluquería se tratara, acaban con estos indeseables «inquilinos» Antes o después, cuando uno menos se lo espera, los piojos pueden formar parte de nuestra vida.


Todas las alarmas saltan cuando uno de estos «bichos» se empeña en crear su nuevo hogar en las cabezas de nuestros hijos…, o en las nuestras.


Ha pasado durante años, muchos años y, sin embargo, aún hay mitos y formas incorrectas de actuar para acabar con ellos. Actualmente el contagio entre menores y adolescentes es mayor. Y tiene una explicación. «Antes los niños jugaban al escondite, a saltar a la comba, al pilla-pilla… ahora se pasan muchas horas viendo internet, cabeza con cabeza mirando los juegos o mensajes del móvil, jugando a la play… con lo que el contagio es más frecuente», asegura Elisa de la Riva y Vanesa Arce, propietarias de @bye piojito, un centro especializado en quitar piojos en una sesión.


Aseguran que las madres tienen muchas dudas porque aunque casi todo el mundo ha oído hablar de los piojos, no nos preocupamos de ellos hasta que no tenemos uno metido en nuestra casa. Por ello, nos aportan, entre otros, los siguientes consejos:


— No es necesario lavar con mayor frecuencia el pelo, puesto que los piojos están más cómodos en el cabello limpio. Muchas personas no dicen que sus hijos los tienen por vergüenza a que crean que es por falta de higiene, y es un error. También es conveniente comunicarlo en el colegio para evitar el contagio.


— Las niñas deben ir con el pelo recogido al colegio.


— Los piojos viven en el cuero cabelludo, por lo que cortar el pelo no tiene ningún efecto positivo.


— En cuanto se detecte una liendre —con forma de diminuto huevo blanco alargado— o un piojo hay que pasar una liendrera por el cabello húmedo.


— También es importante cepillar muy frecuentemente el pelo para mover las liendres. El desarrollo de la liendre hasta que nace el piojo dura unos siete días. Durante ese tiempo se desarrolla gracias a la temperatura que toma en el lugar que se ha instalado. Si se cepilla y se mueve de un lugar a otro en el pelo, tardará más tiempo en volver a tener su temperatura adecuada, y será más complicado que nazca.


— Revisar el cabello de toda la familia.


— No compartir cepillos, peines, gomas, pinzas, horquillas…


— No utilizar la misma liendrera para varias cabezas y en caso de hacerlo, hay que hervirla durante cuatro minutos para evitar contagios.


— Los piojos no saltan, solo pasan de una cabeza a otra por contacto.


— Es conveniente cambiar sábanas, fundas de sofá y ropa que lleve puesta y lavarlo todo a unos 60%.


— Aspirar bien las alfombras, almohadas, sofás, cojines, cascos y respaldos de coche.


— Objetos como diademas o muñecos de peluche con los que duerma se pueden meter en una bolsa de plastico bien cerrada durante 48 horas, tiempo suficiente para que el piojo muera.


— Utilizar productos preventivos naturales que no dañen el cuero cabelludo como el árbol de té, o bálsamos a base de quassia amara.


Sin embargo, cuando los piojos se convierten en una pesadilla, no sabemos cómo deshacernos de ellos, o cuando no tenemos tiempo de estar pasando la liendrera por la cabeza de nuestros hijos, les recomendamos que no desesperen. Existen centros especializados que, como si de una peluquería se tratara, emplean técnicas avanzadas que acaban con ellos en una sola sesión —de una a dos horas de duración en función del tipo de cabello—. Es el caso de @bye piojito que ofrece una fácil y cómoda solución.