“Está empezando, Adán”, dice uno de los camarógrafos al escuchar un fuerte crujido. Segundos después, un bloque de hielo de de 7,4 kilómetros cúbicos de volumen se desprende del glaciar hacia el mar.


Estamos en junio de 2007 en el glaciar de Ilulissat, en Groenlandia y acabamos de asistir al mayor desprendimiento de iceberg jamás filmado. El bloque a la deriva tiene 1,6 kilómetros de largo por 4,8 kilómetros de ancho y un kilómetro de profundidad.


Estas imágenes espectaculares pertenecen al documental “Chasing Ice” del director y fotógrafo de National Geographic James Balog. El filme, que trata del deshielo y llevó a Balog a lugares como Alaska, Nepal o Islandia, está a punto de estrenarse en el mundo.


Según Balog, para tener una idea de la masividad de este fenómeno, hay que pensar en Manhattan apartándose de Nueva York. “De repente todos los edificios comienzan a temblar y temblar y a caerse y rodar. Esta enorme ciudad se rompe delante de tus ojos”.