Un pegamento médico que puede servir para las suturas médicas o para la administración de fármacos, y que también tiene aplicaciones industriales. Eso es lo que ha conseguido un equipo de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.), una especie de hidrogel auto-curativo de fácil unión que puede tener numerosas aplicaciones en el campo de la medicina ya que, después de haber demostrado su resistencia a un estiramiento continuo, podría utilizarse para sellar heridas.


Los hidrogeles son de cadenas enlazadas de moléculas de polímero que forman un sistema flexible y gelatinoso similar al de los tejidos blandos. Hasta ahora, los investigadores han sido incapaces de desarrollar los hidrogeles capaces de autorreparse tras un corte o una herida, lo que limitaba sus posibles aplicaciones médicas. Ahora el equipo, dirigido por Shyni Varghese, ha logrado superar este reto con el desarrollo de un hidrogel cuya estructura se une como si fueran los dedos de una mano. Así, explica Varghese, «la auto-curación es una de las propiedades fundamentales de los tejidos vivos que les permite sobreponerse al daño continuado».


Adhesivo ideal


Los resultados del trabajo, que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), muestran que la fortaleza y flexibilidad del hidrogel en un ambiente ácido -similar a la del estómago- lo hacen ideal como adhesivo para tratar perforaciones o la liberación controlada de fármacos en las úlceras.


Los expertos señalan que hidrógeno también tiene aplicaciones en el campo de la conservación de la energía y el reciclaje de auto-curación; además, la rapidez de la auto-reparación que ha demostrado esta terapia hace que el material sea un prometedor candidato para sellar las fugas de los recipientes que contengan ácidos corrosivos, ampliando así las posibles aplicaciones de dicho producto.