Su alto aporte calórico hace que los frutos secos cuenten en ocasiones con una ‘mala prensa’ que no se merecen. Y es que las grasas presentes en su composición son en realidad beneficiosas para la salud.


Eso sí, (y esto conviene tenerlo muy presente), hablamos siempre de un consumo moderado. Estos son algunos de los beneficios principales que para la salud puede aportar el consumo de frutos secos en pequeñas cantidades:


• La mayor parte de los frutos secos son ricos en grasas beneficiosas monoinsaturadas y poliinsaturadas, que ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL (el malo) y de lípidos de la sangre.


• Aparte de grasas beneficiosas, proteínas y fibra, cada tipo de fruto seco contiene una combinación particular de vitaminas y minerales. La mayoría de ellos contienen cantidades significativas de vitamina E, un poderoso antioxidante que neutraliza los radicales libres y evita que estos ataquen las células sanas.


• Los frutos secos también contienen otros compuestos beneficiosos, como esteroles vegetales, fitoestrógenos y otros fitonutrientes, que podrían ser buenos para el corazón.


• También se ha sugerido que los frutos secos ayudan a reducir la inflamación de las arterias, que es uno de los primeros indicios de enfermedades coronarias.


• Asimismo, existen pruebas científicas que demuestran que el consumo frecuente de frutos secos está asociado con un menor riesgo de padecer diabetes mellitus tipo 2, también conocida como diabetes del adulto o de la madurez.


• De la misma manera se asocia el consumo de frutos secos con una acción protectora frente a ciertos tipos de cáncer. Un ejemplo: el ‘Estudio Prospectivo Europeo sobre Cáncer y Nutrición’ (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition, EPIC) descubrió que cuantos más frutos secos y semillas consumían las mujeres, menor era su riesgo de padecer cáncer de colón.


CONCLUSIÓN:


Tomar un puñadito de una mezcla de frutos secos varias veces a la semana es beneficioso para la salud aunque, eso sí, teniendo muy presente su alto valor calórico. Por ello, como decimos se deberá tomar en cantidades moderadas, como sustituto de otros alimentos menos saludables (no simplemente añadiéndolos a la dieta) y, preferiblemente, consumirlos en crudo y en una variedad no salada.