Los seres humanos intentamos encontrar el amor una y otra vez de cualquier forma. Hacemos hasta lo imposible por llegar a toparse con esa media naranja que complemente todo lo que no somos, cuando estando solos ya lo somos todo.


Es increíble ver hasta dónde podemos llegar por encontrar ese complemento que aparentemente nos hace falta, sin saber que esto es perjudicial para la salud mental, física y monetaria, como realmente lo es.


Por esto a continuación les daré 5 razones para no enamorarse.


1. ¿Media naranja? Este mundo está plagado de medios limones


Nadie puede negar esto, si no fuera cierto entonces nuestra lista de ex’s no sería una lista de 1, 2, 3, 5 ó 10 ó más personas que han pasado por nuestra vida dejándonos un sinsabor y ganas de no volvernos a enamorar nunca más.


Tanto juego de prueba y error es la gran prueba de que los medios limones proliferan mientras las medias naranjas son bien escasas.


La continua búsqueda de encontrar esa persona que nos complementa es tan complicada como encontrar una aguja en un pajar. Conocer a la persona ideal es una labor maratónica, tan maratónica como tener que pasar una y otra vez por personas que sólo terminan sumándose a nuestra lista de errores.


Los seres humanos nacimos para ser libres y claramente el amor no da pié para tener esa libertad anhelada. Los medios limones abundan y siempre nos dejan con una sabor agrio en la vida. Por lo anterior vamos a definir una ley para todos los que buscan su media naranja.


2. El amor disminuye la capacidad de razonar


El corazón no se hizo para pensar, por eso cuando nos enamoramos y este señor toma las riendas de ese asunto llamado “vida” caemos en un letargo que nos impide pensar de una forma correcta.


Cuando uno se enamora pierde la capacidad de decidir por si mismo, la otra persona comienza a decidir qué debemos y qué no debemos hacer, se pierde toda la capacidad de autonomía por la que hemos trabajado y madurado en lo que llevamos de vida.


Dar un paso se convierte ahora en pensar en lo que la otra persona piensa y quiere, la autonomía se pierde y por lo tanto también el control de nuestras vidas.


Tener que contar con la opinión de otra persona a la hora de tomar decisiones es la mejor forma de dejar ser seres humanos para convertirnos en un objeto más de una vida que no es la nuestra.


3. No hay sueldo que aguante


El amor siempre está lleno de detalles, detalles que van desde el regalo del “cumple-mes” hasta el regalo del año, ése que uno siempre compra con el mayor gusto y amor porque cree que le va a encantar, para que al final termine cambiándolo por otra cosa, porque no le gustó el color, ó simplemente porque quería un bono para escoger lo que ella(él) quería, pero lléguele usted con un bono y verá la rabia que le da: “Ni siquiera fuiste capaz de pensar en algo para mí, definitivamente no me conoces ni un poquito”.


Pareciera que muchas veces el amor se mide en regalos y detalles y se deja atrás la linda costumbre de fijarse en otras cosas que no tienen nada que ver con vainas materiales. Antes de enamorarse sepa bien con quién se está metiendo, haga una proyección de los gastos que tendrá y defina si su presupuesto aguanta tantas exigencias.


4. Se pierde a los amigos


Esta es una ley universal, el que se enamora pierde a sus amigos o por lo menos a algunos de ellos. Eso de enamorarse y tener amigos es mutuamente excluyente, su pareja siempre le verá el pero a sus amigos, sea por buenos o como en la mayoría de los casos por malos.


Pero lo que en realidad temen es que sus amigos le presenten una persona con mejores atributos que le haga perder la cabeza y termine dejando a su actual pareja por alguien más.


Es claro que los amigos siempre estarán del lado de uno y por lo tanto siempre querrán lo mejor para nuestras vidas, por eso es que prefieren vernos solteros(as) a estar amarrados a una causa sin causa.


Con el amor vienen los planes de pareja y todas esas vainas cursis y llenas de mucho tiempo que pasamos con esa persona que al final terminará engordando más nuestra lista de errores.


5. No hay nada peor que el despecho


Si existe algo que no se le desea a nadie es esa vaina llamada despecho. ¿Para qué enamorarse si tarde o temprano tendremos que pasar por este suplicio?


El despecho es la peor situación por la que podemos pasar los seres humanos luego de enamorarnos. La falta de todo que nos da, esa necesidad de estar con alguien que ya no tiene la necesidad de estar con nosotros, eso no puede ser nada bueno.


El despecho trae consigo tristezas, falta de apetito, insomnios, borracheras, lágrimas y demás circunstancias que sólo acaban con nuestra cordura. La mejor receta contra el despecho es nunca enamorarse.