Tim Barter, de 32 años, de Brixton, Londres, destrozó su cráneo, la órbita de un ojo y el pómulo y quedó en coma tras una caída de ocho metros por una tubería de desagüe.


Pero gracias a un procedimiento innovador que utiliza las grasas de cuerpo para rellenar cicatrices, ahora está totalmente recuperado y sus lesiones son apenas visibles.


Los médicos fueron capaces de reconstruir la cabeza de Tim utilizando la grasa de su abdomen.


“La vida se detuvo durante varios meses para mí. No podía trabajar y tenía visión doble. Estaba aterrorizado sobre mi futuro, pero ahora he vuelto a trabajar, y hago casi todo lo que hacía antes”, dijo Tim al “Daily Mail”.