Las rabietas son necesarias para que el niño crezca y evolucione.

Los niños vienen a la vida sin ‘libro de instrucciones’. Su educación es todo un reto para los padres. Educar a los hijos, encaminarlos en eso que ahora llamamos educación emocional, es un proceso en que toda ayuda vale. La clave es que los padres tienen que enseñar a sus hijos “a identificar las emociones”.

Quien lo dice es la psicóloga infanto-juvenil Rocío Ramos-Paúl, conocida por su programa televisivo ‘Supernanny’. La experta asegura que la rabieta infantil “es evolutivamente necesaria porque el niño no sabe contar qué le ocurre” y los padres tienen que enseñarle “a identificar su emoción” e indicarle “lo que hay que hacer”.

La especialista ha explicado que “educar es un trabajo muy largo”, que requiere de “mucha constancia” y “flexibilidad” porque “cada momento del niño y cada niño son distintos” y “cada situación por la que pasa la familia es distinta y necesitamos enfrentar de manera distinta cada una de estas variables”.
La psicóloga ha comentado que las rabietas “muchas veces tienen que ver con que el niño no sabe expresarse emocionalmente y con el inicio de la identificación y control de las emociones para ser luego inteligentes emocionalmente”.

Ramos-Paúl ha repasado las principales dificultades en la educación según la edad:
• De 0 a 1 año: la comida y el sueño.
• De 2 a 6 años: las rabietas, las normas, los límites y el no.
• De 7 a 8 años: es complicada para normas y límites.
• Desde los 9 años: los padres tienen que favorecer el hábito de estudio, para después llegar ya a la adolescencia.
La especialista ha señalado que el ejemplo de los padres “es fundamental” porque “uno de los mejores aprendizajes para los niños es la imitación, para lo bueno y para lo malo” y en la etapa de cero a seis años lo niños “imitan todo de los padres porque no tiene otros puntos de referencia”.

También ha reconocido que para los padres “es difícil decir que no, pero si no decimos que no con determinada edad, el niño no es capaz de aprender que hay cosas que son adecuadas y comportamientos inadecuados”.

Así, “si no ponemos limites, muchas veces siguen pidiendo, exigiendo y pensando que tiene que estar todo a su disposición en el momento que ellos decidan y si eso no ocurre la reacción es agresiva o ansiosa”.

Con un recién nacido hay que generar unos hábitos respecto al sueño, la alimentación, diferenciar la noche del día”, de forma que “le vas organizando la cabeza, eso le genera orden y le da seguridad”.
Si bien “el peso de los padres es importante, también del colegio y de todos los que estamos en relación con el niño”, igual que la televisión y las nuevas tecnologías.

Rocío Ramos-Paúl ha defendido que a estas últimas, que “no hay que demonizar”, sino enseñar a los niños a tener “autocontrol”, para lo que es importante que las pantallas y el ordenador “estén en zonas comunes para todos”.