El régimen norcoreano aplica medidas punitivas sobre los ciudadanos que no lloraron lo suficiente la muerte de su ex líder Kim Jong II, fallecido el pasado diciembre, según aseguró el diario Daily NK.


“Las autoridades castigan con por lo menos seis meses de trabajos forzados a los que no participaron en las reuniones de luto organizadas por el régimen, o que no lloraron lo suficiente o cuyo dolor no pareciera genuino”, informó una fuente de la provincia de Hamkyung al diario surcoreano.


Aparentemente, las repetidas imágenes de los doloridos norcoreanos que lloraban la partida de su líder fueron las que dispararon las sospechas.


Según señaló la misma fuente, el régimen está organizando juicios públicos a aquellas personas que quisieron fugarse del país o utilizaron sus teléfonos móviles para llamar al exterior durante el período de luto.