El animal, como ocurre con las mulas, es una especie intermedia, resultado del apareamiento entre dos tipos distintos de escualos.


Los primeros tiburones híbridos descubiertos en el mundo han aparecido en aguas de Australia, donde esta “especie intermedia”, aparentemente mejor dotada para adaptarse al cambio climático, se ha revelado capaz de reproducirse y nadar en mares fríos.


A estas conclusiones ha llegado el grupo de científicos que halló 57 escualos híbridos nadando en una franja marítima de unos 2.000 kilómetros frente a las costas del este del país, hábitat natural de especies como la del temido gran tiburón blanco o el tiburón tigre.


“Es un hallazgo de gran importancia porque son los primeros tiburones híbridos descubiertos en el mundo y porque nunca antes se había buscado este tipo de especies intermedias”, dice Jess Morgan, investigadora de la Universidad de Queensland y miembro del equipo que realizó el descubrimiento.


La “especie intermedia” descubierta es resultado del apareamiento entre un tiburón de puntas negras australiano (Carcharhinus tilstoni) y un tiburón de puntas negras común (Carcharhinus limbatus), ambos inofensivos para el hombre.


El tiburón de puntas negras común es más grande en tamaño y habita en las aguas más frías, entre las situadas al sur del estado de Queensland y las que están al norte del vecino de Nueva Gales del Sur, mientras que la especie autóctona de Australia, de un tamaño menor, prefiere las aguas más cálidas.


La mezcla híbrida entre estas dos especies que están relacionadas pero que son genéticamente distintas, podría compararse a las mulas, descendientes de los caballos y los burros. Sin embargo, a diferencia de estos equinos, los escualos híbridos australianos pueden procrear.


“Lo que es muy fascinante es que no son estériles, son capaces de reproducirse y quizás podremos ver en el futuro muchas generaciones de esta especie intermedia”, indicó Morgan.


Capaces de nadar en aguas frías
La apariencia física de un tiburón híbrido es similar a la de sus progenitores, pero tiene “marcas genéticas” o diferencias en cuanto al número de vértebras y en el tamaño que los identifican como una especie intermedia, explicó la investigadora.


Si bien se conoce poco sobre las características de los tiburones híbridos, lo que sí han confirmado es que éstos “son capaces de nadar en aguas más frías, lo que supone una expansión en el rango de la tolerancia de estos animales a la temperatura”, señaló Morgan.


Por ello los investigadores creen que estos tiburones “quizás estén mejor preparados para adaptarse al cambio climático” si bien descartan que el origen de esta especie intermedia esté vinculada a un impacto del calentamiento global en la fauna marina.


El carácter híbrido de estos tiburones, descubiertos durante una investigación en las reservas marinas en la costa este australiana, fue confirmado con análisis del ADN. Según la experta en genética y miembro del equipo Jennifer Ovenden, el hallazgo abre la posibilidad de detectar este tipo de comportamientos entre las 400 especies de tiburones que habitan el planeta, 180 de ellas en aguas australianas.


Ligres y cebrallos
La “hibridación” ocurre en animales y en plantas y es utilizada muchas veces por el ser humano en el sector agroganadero. Entre animales se han dado mezclas como los ligres (león y tigresa), los balfines (delfín nariz de botella hembra y falsa orca macho) y los cebrallos (cebra macho y yegua).


La divulgación del descubrimiento se produce en Australia, un país en el que en ocasiones se registran ataques de tiburones a surfistas o bañistas, y unos meses después del operativo puesto en marcha para cazar a un gran tiburón blanco que mató a un submarinista estadounidense frente a la costa de la ciudad de Perth. Según datos oficiales, 53 personas han muerto en Australia por ataque de tiburones en los últimos cincuenta años.