Cinco motivos para no volver a tener sexo con él

Muchas veces los hombres cometen errores en la cama que hacen que queramos huir (y no volver a verlos!).

Cada una sabe qué le gusta y qué no a la hora del sexo. Pero hay ciertas cuestiones en la que coinciden la mayoría de las mujeres. ¿Cuáles son los principales motivos por los cuáles un hombre no tiene lugar para una segunda oportunidad o puede llegar a poner en riesgo una relación?.

La mayoría coincide en los siguientes motivos a considerar:

1. No le da importancia al juego previo.

Si un hombre no tiene en cuenta la previa, no sabe explorar y encontrar aquellos puntos de placer, más allá de las zonas erógenas, no tiene muchas chances que digamos.

El estímulo suave y delicado es esencial antes de avanzar sobre ciertas áreas no lubricadas y no tiene que obsesionarse con ciertas zonas del cuerpo como si fuera lo único que está en juego. Tiene que ser creativo, saber regular la termperatura, saber cuándo disminuir o acelerar la marcha. El peor de los errores: ir derecho a la penetración sin tener en cuenta tus tiempos.

2. No ser cuidadoso con la higiene.

No siempre a las mujeres las excita la idea de hacer el amor cuando recién llegan del “fútbol con amigos” o del gimnasio.

En este sentido, tampoco suma la barba descuidada, el mal aliento y la ropa interior “impresentable”: la imagen y los olores pueden arruinarlo todo. Obviamente, quedan descartados los que tratan de perfumarse para disimular la falta de higiene con fragancias insportables.

3. No quiere usar protección.

Quedan fuera de juego los hombres que se niegan a usar preservativos e insisten con frases tales como “por favor, así no gozo de la misma manera”, “se me baja”, “vas a ver que rindo mejor”, “te prometo que salgo a tiempo”, “yo te aviso”…

4. Da demasiadas directivas.

La fuerza y la dirección de las manos del hombre son algo fundamental. Si bien ayuda que orienten a la mujer para que ella descubra zonas del cuerpo o prácticas que le dan placer, molesta que insistan con ir hacia dónde ella se niega o resiste.

La peor de las maniobras: marcar el rumbo y el ritmo en caso de practicar sexo oral.

5. No controla los tiempos de eyaculación.

Hasta quien sufre de eyaculación precoz puede medir el juego y el estímulo para que no todo dure unos pocos minutos.

En esto de los tiempos, si hay un perdedor es el hombre que sólo se preocupa por “culminar” su juego y se olvida que hay alguien más en la cama. Del mismo modo, es importante que considere lo que ocurre post sexo: no da que se quede dormido enseguida, se levante y tarde en volver, haga evaluaciones, compare experiencias o pida puntajes de rendimientos…