Demuéstrale a Cachicha un poco de amor y corre la voz en Facebook y Twitter

SANTO DOMINGO.-Tras celebrar la eucaristía en la que el niño recibe a Jesús por primera vez, se acostumbra a celebrar una fiesta en la que todos los asistentes son invitados a la misa. Esta fiesta simboliza la alegría de la Iglesia por la unión a la comunidad cristiana de una nueva alma limpia.

No hay una edad establecida para recibir la primera comunión, pero suele llevarse a cabo entre los 7 y los 10 años tras diversas reuniones y catequesis, ya sea en la parroquia, ya sea en la escuela. Evidentemente el niño debe encontrarse bautizado para poder recibir la comunión.

Los comulgantes deben vestir ropas elegantes pero a la par sobrias. Pese a ocurrir, desafortunadamente, con cierta frecuencia, recibir la comunión vestido de pequeño almirante, o de pequeña princesita, no es lo más adecuado. Elegancia y sencillez, esas deben ser las máximas buscadas al elegir el vestuario.

Tras la ceremonia se suele ofrecer algún pequeño refrigerio a modo de celebración. También es común repartir tarjetas de recordatorio en las que se indican el nombre del comulgante, la fecha, el lugar, etcétera.

Es frecuente ofrecer un pequeño obsequio al niño. Obsequio que puede ser un reloj, un lapicero grabado, un diario, un rosario, una biblia, etcétera.

Significado religioso del festejo en una Primera Comunión.

Después de la celebración eucarística en la que el niño recibió a Jesús por primera vez, se acostumbra tener una fiesta a la que están invitados todos los asistentes a la misa.

La fiesta simboliza la gran alegría que experimenta la Iglesia entera porque un alma limpia se unió a todos los cristianos mediante la comunión.

No importa la elegancia o la magnitud de la fiesta. Lo importante es celebrar demostrando nuestra alegría.

Las costumbres y tradiciones para la realización de la fiesta varían en cada país y han variado de acuerdo a las formas de vida moderna. Sin embargo, la tradición es que se celebre con un desayuno y al final de la fiesta se entreguen a los invitados unos souvenir como recuerdo del evento.

Los souvenires que se regalan a los invitados al terminar la fiesta simbolizan las gracias que reciben todos los miembros de la Iglesia por la primera comunión del niño.

Tradicionalmente, los souvenires eran estampas con imágenes alusivas a la Eucaristía, en las que se imprimían por el reverso el nombre del niño, de sus padres y padrinos y la fecha en la que realizó la primera comunión y a los niños invitados se les solía regalar recortes de obleas. Sin embargo, esto también ha ido evolucionando y en la actualidad se regalan infinidad de objetos diferentes: cuadros, iconos, rosarios, libros, dulces o chocolates con figuras diversas, etcétera.diariolibre