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En el departamento de policía de Los Angeles es conocido, simplemente, como ‘Rico suave’.

Es un hombre encantador, de habla aterciopelada, con pelo oscuro, gafas de pasta y un guardarropa inmaculado. Rico es un estafador de la alta sociedad capaz de entrar (y salir) de casi cualquier situación, según publica The Times.

Pero la audacia de su último golpe ha dejado boquiabiertos a los detectives más pintados: menos de 48 horas antes de la ceremonia de los Oscars, con la calle tomada por la policía, guardaespaldas en cada esquina y con nivel de alerta alta por terrorismo anunciado por la mismísima CIA, Rico entró con sus andares de ‘gentleman’ en un hotel en Beverly Hills, se coló en la suite de un multimillonario y se largó con al menos 45.000 dólares en joyas.

Este ladrón lleva perpetrando robos desde el pasado verano, según afirma la policía. Pero nunca antes sus objetivos habían apuntado tan alto. Porque en ese hotel se alojaban desde Robert Duvall hasta Morgan Freeman, entre otros.

Con su español fluido y su habilidad para vestir bien, se hizo pasar por un supervisor del Hotel Four Seasons y logró hacerse ‘amigo’ de la pareja y después víctima: el cubano José ‘Pepe’ Fanjul y su esposa, con una corta conversación en el ascensor.

Más tarde, se personó en la suite de la pareja y les dijo que tenía que arreglar algo del aire acondicionado. Al marcharse, las víctimas se dieron cuenta del robo.

Alto y delgado

Al ver las imágenes del ascensor, la policía se dio cuenta de que Rico, alto y delgado, es el mismo ladrón que opera en la zona desde el pasado mes de agosto.

Su primer ‘golpe’ lo llevó a cabo en el Teatro Griego de Griffith Park, cerca de Hollywood. Entonces se hizo pasar por uno de los músico de la banda de salsa. Con el pelo engominado y camisa floreada, convenció a los empleados de la recepción del Wilshire Grand Hotel que le dieran las llaves de la habitación de la banda. Se llevó 9.000 dólares en efectivo, no sin antes parar en recepción y regalar a los empleados del hotel una copia del último disco de la banda. Robados, claro.