La historia de (NANDO) Fernando villalona

thumbphp7Así se le conoce en “Loma”: “Nando” a secas.

Como un diminutivo coloquial usado por cercanos familiares y sus más asiduos y fraternos amigos y compueblanos que le conocen de antaño, desde antes de ascender al rutilante mundo del estrellato.

Tiempos de ordeño de vacas y otras humildes tareas propias de la vida provinciana, bajo un estricto régimen familiar, y, por sobre todo, la severa y escrutadora mirada de un enérgico y ortodoxo padre.

Tiempos, también de inenarrables andanzas y travesuras de muchacherías y de interminables chapoteos y zambullidas en el Masacre, ya fuese en las espumosas aguas del ‘Salto’ o en los incontables charcos encerrados entre pedregones, por detrás de La Manicera o mas allá de ‘Barrio Norte’.